Despertar por la mañana

Qué manía más tonta eso de levantarte de la cama y, aún con la legaña en su sitio, andar fuera del dormitorio con el teléfono móvil en la mano como si fuéramos un zombie.

Y no digo precisamente lo de zombie por el sueño que uno puede arrastrar, sino como una metáfora de alguien que únicamente sigue un instinto o una imperiosa necesidad, más bien un mal hábito, de tener que revisar que ha pasado en nuestro teléfono móvil durante nuestras escasas horas de descanso.

La pregunta es.. ¿Cuántas veces ha pasado algo importante de verdad mientras dormías? ¿Cuántas veces has revisado el teléfono nada más levantarte y sentir que había valido la pena de verdad?

Pocas o muy pocas, ¿no?

Lo que hacemos nada más despertarnos puede influir en nuestro humor

Así es amigos. Las acciones que hacemos nada más despertarnos aún con el pijama puesto, pueden determinar el transcurso del día… o al menos de esa mañana.

Por esta razón, ¿no creéis que merece la pena tomarse la mañana con tranquilidad, dejar a un lado las notificaciones de las redes sociales, los e-mails de trabajo y, en definitiva, ese tipo de cosas que pueden romper tu karma en poco más de 10 segundos?

Las apps, el peor enemigo para un desayuno tranquilo

Uno de los objetivos de gran parte de las aplicaciones que tenemos instaladas en nuestro teléfono es interrumpirnos para hacer clic en una noticia, crearnos la necesidad de comprar algo, hacernos saber que hace mucho tiempo que no abrimos una app…

Su objetivo está claro, pero también está claro que consiguen distraernos de lo que estamos haciendo en ese momento. Y nada más despertarnos, nuestro objetivo debería ser prestar un poco de atención a nosotros mismos antes de meternos en esa vorágine de trabajo o cualquier otra tarea que debamos acometer en las próximas horas.

¿Cuáles deberían ser tus prioridades en las primeras horas del día

  • Despejarte plácidamente.
  • Pensar en tus propias cosas sin que ninguna APP dirija tus pensamientos. Tu mente sabe lo que es realmente importante en ese momento. a donde no necesitas prestar atención.
  • Desayunar tranquilamente.
  • Ducharte y relajarte para lo que viene después.

¿No creéis que este hábito de tener el móvil pegado a la mano antes de ni siquiera pasar por el baño es contraproducente?

Si la respuesta es ‘si’ y todavía no has tenido tiempo para leer el artículo en el que explicaba algunos consejos minimalistas para utilizar el teléfono de manera más eficiente, aquí tenéis dos trucos extra para no caer en la trampa:

2 consejos para hacer tus mañanas más placenteras

Opción de ‘No molestar’

iOS y Android tienen una opción en la que puedes configurar el teléfono para que no muestre ningún tipo de alerta o notificación en un rango determinado de horas.

Yo, por ejemplo, tengo puesto ese ‘No molestar‘ desde un par de horas antes irme a la cama y hasta una hora después de haberme levantado de la cama.

De esta manera, nadie interrumpe mi momento de relax antes de dormir, mis horas de descanso y la hora posterior a levantarme de la cama.

¿Qué tal si dejas el teléfono en la mesilla?

Este truco es fácil y directo. Y no necesita explicación, ¿no?

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